Cuando conocí a Lino, era muy, muy pequeña, en mi casa de tradición Rugbera, los domingos bajábamos al central, era nuestra misa de los domingos.

Entre los recuerdos que tengo, de tantas personas, a cuál más peculiar, estaba Lino, un señor que se comía los cigarros en los partidos.

Cuando empecé a jugar en un equipo sin federar, y jugando a mitad de campo, nos llamaba pedorras.

Para entrenar nos dejaba un tercio de campo y las camisetas por supuesto eran reutilizadas, la mayoría de las veces sin lavar, lo que daba más caché, y creo que debía impedir que te placaran, un escudo de superpoderes.

Pero como todo va a mejor, conseguimos federarnos, y tener un gran equipo, y aunque Lino siempre nos llamó pedorras, nos venía a ver, y sin decirlo, estaba orgulloso.

Tengo miles de recuerdos, desde las fiestas de Elizondo, donde disfrutábamos de su estupenda familia, hasta los partidos que nos invitaba a ver en el sur de Francia, San Fermines siempre con champán, y preparando una sopita para el coche escoba.

Nuestro pequeño y amado “jabalí” siempre estuvo con nosotras, con su carácter, sus risas, y sus pedorras. Siempre estará con nosotras, tomando un pacharán o ese vodka que tenía sin etiqueta.

Nunca le olvidaré, ni lo olvidaremos.

Lidia Monge.

Ex-jugadora, socia y patrocinadora del CDA.

Lino plaza relatos
Las pedorras y Rabino con Lino

 

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