Crónicas

Victoria de las chicas de Arquitectura

CRÓNICA GETAFE RC- ARQUITECTURA
Sexta jornada de la Liga Femenina 15/16
El pasado 20 de febrero se enfrentó el equipo femenino de rugby del CD Arquitectura al Getafe RC en el campo de estas últimas. Las Fieras salieron al campo concentradas, con ganas de disfrutar del rugby y de dejarse la piel, como quedó reflejado a lo largo del encuentro.
Pese a la posesión mayoritaria del balón por parte del CD Arquitectura, las jugadoras de Getafe aprovecharon los golpes de castigo a su favor para recuperar balones y opusieron una dura resistencia al ataque de las Fieras. Pese a ello, la continuidad del juego del equipo visitante y su superioridad en defensa permitieron a Arquitectura finalizar la primera parte con 4 ensayos a su favor frente a 3 puntos logrados por el equipo local tras transformar un golpe de castigo.
Sin embargo, las Fieras no se conformaron. Se realizaron cambios de jugadoras tanto de la línea como de la delantera, en la cual ya se había realizado un cambio por lesión al comienzo del primer tiempo. Las Fieras decidieron confiar en su juego, elevar el resultado de su marcador y salir del campo con buenas sensaciones. Se consiguieron balones que se movieron hasta las alas y se corrieron patadas que acabaron en ensayos. Aunque las jugadoras de Getafe no dejaron de plantar cara, lo cual provocó algunos errores de pase de Arquitectura, se siguieron marcando ensayos y transformando la mayoría de ellos, finalizando el partido con 64 puntos a favor de Arquitectura contra 6 a favor del equipo local.
Pese a los errores de defensa, las Fieras siguen mejorando y disfrutando de estos encuentros, aprendiendo del juego de sus rivales y de sus propios fallos. Agradecemos al Getafe RC el divertido y cantarín tercer tiempo del que gozaron ambos equipos. Una vez más, esperamos la rápida recuperación de las jugadoras lesionadas de Arquitectura, y os esperamos este sábado a las 16:00 en el Valle de las Cañas para animar a las Fieras en el partido contra el Olímpico de Pozuelo.
Por Irene Planchuelo